diumenge, 26 de setembre del 2010

L'actitud crítica

En aquestes primeres setmanes inicials hem fet una introducció del origen de la filosofia i una aproximació de la seva especificitat. En quant a l’origen de la filosofia existeixen moltes teories, però principalment es divideixen en dues, una primera que accepta la influència de teories de procedència oriental i que en conseqüència, no admet la filosofia com una creació únicament formada pels grecs, i, una segona via interpretativa, que descansa en la hipòtesi de que els grecs són els autors únics d’aquesta invenció que anomenem filosofia.

Tradicionalment s’ha acceptat que la filosofia es dóna com a racionalització del mite, més conegut com el pas del mite al logos, però existeixen autors que ens proporcionen altres claus interpretatives d’aquesta transició. És el cas de K. Popper que defensa que la creació de la filosofia a Jònia, més que a una substitució del mite per alguna cosa més “científica”, es produeix per un canvi d’actitud, una actitud crítica. En lloc de conservar el dogma de la tradició del mite es questiona el que s’havia considerat veritat aquell moment i es formulen teories a partir de l’observació de la realitat. És passa, doncs, de la tradició del mite a la tradició crítica i, per tant, del sorgiment del coneixement científic.

diumenge, 12 de setembre del 2010

Inici de curs

Comecem un nou any escolar. Vull donar-lis la benvinguda als meus nous alumnes de l'IES Llorenç Garcies d'Artà i saludar als que encara me segueixen dels anys anteriors, desitjant als de l'IES Can Peu Blanc de Sa Pobla un bon segon any de batxillerat. Ja sabeu seguiu convidats a participar fent molts, molts de comentaris en aquest bloc.

Aquest post és dirigerix als alumnes de 4r d'ESO am l'objectiu d'enviar la primera unitat didàctica de l'assignatura d'Educació ètico-cívica. Podeu imprimir-la pitjant l'enllaç que hi ha a sota.

Apunts unitat didàctica 1


diumenge, 23 de maig del 2010

La primera cèl.lula sintètica

Aquesta vegada m'agradaria comentar un article que ha sortit avui a El País, sobre les repercusions ètiques i socials que poden derivar de la creació de la primera cèl.lula sintètica per Craig Venter.

L'article és de Javier Sampedro i és el següent:

La creación de la primera célula sintética, anunciada por el científico y empresario Craig Venter (uno de los padres del genoma humano), ha causado una perplejidad extendida. Los bioéticos saludan en general las posibilidades que abre la técnica, pero niegan que suponga la creación de "vida artificial". El Vaticano se ha puesto "en guardia contra un salto a lo desconocido". Muchas voces han mencionado los riesgos bioterroristas y de seguridad pública. El presidente Obama ha encargado un informe a sus propios asesores. Y casi todos los sectores -empezando por el propio Venter- piden regulaciones legales de una técnica poderosa e impredecible.
El equipo de Venter anunció en la revista Science la creación de la primera "célula sintética". Su genoma está copiado de un genoma natural, el de la bacteria Mycoplasma mycoides, pero ha sido sintetizado por métodos químicos de la primera a la última letra.
La célula sintética es idéntica a su modelo natural, y por tanto no es útil en sí misma, sino como prueba de principio: la técnica funciona, sirve para generar células vivas a partir de una mera secuencia genética guardada en un ordenador, y a partir de ahora podrá usarse para crear otros organismos con genomas más inventivos.
Los principales objetivos de Venter son energéticos, como diseñar bacterias que produzcan combustible a partir de la energía solar y el CO2 atmosférico. Pero su trabajo agita el fondo de mares filosóficos muy hondos. ¿Es un texto -una secuencia genética- lo que define la frontera entre la materia viva y la inerte? Mucha gente, empezando por Aristóteles, cree que esa frontera es el élan vital, un impulso interior e inmaterial que anima a todo organismo.
Pero, si el élan vital puede sintetizarse en un tubo de ensayo, ¿no habría que cambiarle el nombre, al menos? Y si es un texto, no es muy largo: el genoma de la célula sintética mide un millón de bases, o letras de ADN. La Biblia tiene tres millones de letras.
Reacción tibia
"El hombre procede de Dios, pero no es Dios", ha dicho Domenico Mogavero, jurista de la Conferencia Episcopal italiana, en el diario La Stampa. También dijo: "Es la naturaleza humana la que da dignidad al genoma humano, y no al contrario". Su colega el arzobispo Bruno Forte declaraba al mismo tiempo su "admiración" por una manifestación tan elevada de la inteligencia humana. La reacción de la Iglesia ha sido tibia.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, encargó a la Comisión Presidencial para Asuntos de Bioética que analice las implicaciones de esta tecnología: tanto sus riesgos como sus beneficios potenciales sobre la medicina, el medio ambiente y la seguridad. La comisión deberá publicar en seis meses sus recomendaciones al Gobierno federal, en lo que puede conducir a la primera regulación legal de la creación de células sintéticas.
Arthur Caplan, de la Universidad de Pensilvania, que no sólo es uno de los bioéticos más respetados del mundo, sino también uno de los que mejor conoce estas investigaciones, opina que "el logro de Venter parece acabar con el argumento de que la vida requiere de una fuerza o poder especial. No dudó en clasificar el hallazgo como uno de los más importantes de la historia de la humanidad, y dijo que "echa por tierra una creencia fundamental acerca de la naturaleza de la vida". Lo equiparó, en ese sentido, a los descubrimientos de Galileo, Corpérnico, Darwin o Einstein.
Caplan es uno de los bioéticos que llevan más de 10 años examinando las implicaciones de esta tecnología, junto a Mildred Cho, del centro de ética biomédica de la Universidad de Stanford, o a Daniel McGee, un teólogo del departamento de religión de la Universidad de Baylor.
Pero algunos colegas de Caplan, y también algunos científicos, han considerado exagerado el anuncio de Venter. Sus críticas se pueden resumir con una frase del biólogo molecular y premio Nobel David Baltimore: "Venter no ha creado vida, sólo la ha imitado". El ingeniero biomédico James Collins, de la Universidad de Boston, coincidía con él en la revista Nature: "Los científicos no saben lo suficiente acerca de la biología como para crear vida". Collins admite que el trabajo es un importante avance en la ingeniería de organismos, "pero no significa que fabriquemos nueva vida desde cero".
El genoma sintético no es exactamente igual al de la bacteria natural. Los investigadores , por ejemplo, han eliminado 14 genes implicados en la patogenicidad del Mycoplasma mycoides, que es un agente infeccioso del ganado. Es una precaución por si el organismo sintético se escapa. También lleva unas marcas de agua que permiten distinguirlo de la versión natural.
'Escribir genomas'
Pero nada de esto impide que la célula artificial sea indistinguible de un Mycoplasma mycoides por cualquier criterio (no genético), y por tanto las críticas de Baltimore y Collins son justas: Venter no ha creado "nueva vida desde cero". Para eso tendríamos que saber escribir genomas, en lugar de copiar los que ya existen. Éste, en el fondo, se puede considerar el objetivo final de la genómica.
Y entrando ya de lleno en la sección de ciencia ficción, el trabajo de Venter sí permitiría transmitir especies entre planetas. La información genómica (aggactt...) se podría transmitir en forma de pulsos electromagnéticos, y usarse en el planeta receptor para fabricar el organismo vivo a la Venter. Sólo hay dos problemas: que conocemos a nadie en otro planeta, y que el precio del experimento -40 millones de dólares- resulta poco competitivo a escala galáctica.
Volviendo a la Tierra, la empresa de Venter, Synthetic Genomics, ha firmado un contrato con la petrolera Exxon para diseñar un alga (unicelular) que produzca combustible. Si el proyecto llega a término, Exxon habrá invertido 600 millones de dólares en él. Por el momento, ése es el precio del petróleo biológico.
Preguntas y respuestas sobre la célula artificial
¿Es saltar el Rubicón?
Es saltar un rubicón. Ensamblar un genoma de un millón de 'bases' (las 'letras' del ADN) es un hito tecnológico que parecía imposible hace sólo unos años. Esta célula no es valiosa en sí, pero supone la prueba de principio de que se pueden crear células con genomas enteramente artificiales.
¿Puede usarse con fines bioterroristas?
Sí, pero habría que darles un premio Nobel a los terroristas. Diseñar un agente infeccioso horripilante se dice pronto, pero también en este terreno es muy difícil superar a la madre naturaleza, que ya nos ha regalado la peste, la viruela, el Ébola. Una preocupación más cercana es que se usen las secuencias de los patógenos ya existentes para fabricar uno. Se están estudiando medidas para impedirlo.
¿Es crear vida?
No desde cero. El genoma artificial es casi una copia exacta del de una bacteria natural. Es cierto que ha sido sintetizado "desde cero" en un sentido químico, pero no en un sentido matemático, porque parte de una secuencia de ADN almacenada en un ordenador. Crear vida desde cero implica saber 'escribir genomas'. Por el momento, sólo la evolución sabe hacer eso.
¿Llegaremos a crearla?
Sí. No hay ninguna objeción de principio, y por tanto se puede considerar un problema meramente técnico. Un gran problema meramente técnico. Pero habrá avances rápidos con métodos como la evolución artificial. Aun sin saber 'escribir genomas', esos métodos ya permiten superar a la naturaleza en cualquier gen concreto. Sus resultados son creaciones mitad humanas, mitad del azar. Y el azar no cobra royalties.


dilluns, 26 d’abril del 2010

La banalitat del mal

Hannah Arendt destaca la fragilitat no només de la democràcia sinó de qualsevol assumpte humà. Amb molta facilitat tendim a pensar que la situació en la que vivim no pot canviar substancialment: som animals de costums. La tendència psicològica de no acceptar el canvi hi és en tots els àmbits humans. Mentre vivim ens costa acceptar que morirem, si som rics ens costa pensar que podem ser pobres, quan som joves ens costa acceptar que un dia serem vells...

Hannah Arendt, alemanya i jueva, li va tocar viure d’una forma directa un dels esdeveniments més durs de la nostra història recent i que va esclatar de forma inesperada, canviant la vida de milions de persones: la consolidació del moviment nacionalsocialista a Alemanya i el sorgiment del totalitarisme. Al 1941, fugint del nazisme, s’estableix a Nova York. Hannah Arendt en la seva obra L’origen del totalitarisme vol comprendre el que havia passat, “jo només vull comprendre”, ens diu.

El 1961 Hannah Arendt va rebre l’encàrrec de la revista americana The New Yorker d’informar sobre el procés contra el tinent coronel de les SS Adolf Eichmann. Aquest és considerat un dels més grans criminals de la història, responsable de la coordinació dels camps de concentració alemanys en la Segona Guerra Mundial, que es van convertir en una autèntica màquina de destrucció de vides humanes amb la màxima eficàcia.

Hannah Arendt va realitzar un anàlisi del procés i va escriure el llibre Eichmann a Jerusalem. Arendt ens descriu a Eichmann com una persona corrent. Era un home de la massa, no era brutal, ni semblava “dolent”, ni tan sols mostrava odi cap els jueus.
“Me impresionó la manifiesta superficialidad del acusado, que hacía imposible vincular la incuestionable maldad de sus actos a ningún nivel más profundo de enraizamiento o motivación. Los actos fueron monstruosos, pero el responsable –al menos el responsable efectivo que estaba siendo juzgado- era totalmente corriente, del montón, ni demoníaco ni monstruoso” Hannah Arendt. La vida del espíritu. Centro de Estudios Constitucionales. Madrid. 1984. Pàgina 14.

El que intentarà Hannah Arendt és entendre com això va ser possible, com una persona normal, sense cap interès, banal, pot esdevenir un gran criminal.

Eichmann és el resultat d’un sistema totalitarista. En L’origen del totalitarisme, Arendt, destaca que el totalitarisme es caracteritza per la desaparició de la política. La democràcia és un sistema polític que ha afavorit una visió negativa de la política perquè estimula la crítica al poder, i per tant no amaga tot allò negatiu de les accions humanes. Arendt considera que aquesta crítica és injusta, no ens adonem que l’autèntic “perill seria que la política desaparegués absolutament”.¿Qué es la política?. Paidós. Barcelona. 1997. Pàgina 50. Els éssers humans perden la seva condició humana, són reduïts a coses, se’ls nega la capacitat d’actuar i pensar lliurament. L’adoctrinament, mitjançant una forta propaganda, no pretén inculcar idees sinó evitar que apareguin. Eichmann no era un home dolent, sinó que no tenia motius per fer el bé perquè havia deixat de pensar.

La polèmica que va generar l’obra Eichmann a Jerusalem es situa justament en aquest punt. Alguns crítics la titllen d’antisemita. Aquests crítics van interpretar que estava alliberant de tota culpabilitat i responsabilitat a Eichmann i en extensió a tots els que hagueren intervingut directa o indirectament en l’Holocaust. No eren responsables ni culpables, doncs les seves decisions que van comportar milers de morts en camps d’extermini no poden ser considerades autèntiques accions, perquè no eren preses en llibertat. S’havien convertit en una simple peça de l’engranatge burocràtic; no eren ells qui actuaven, sinó el sistema.

Hannah Arendt va intentar en nombroses ocasions desmentir aquesta conclusió del seu anàlisi. Hannah va voler distingir la comprensió dels fets de la justificació d’aquests. Per a Hannah la responsabilitat és sempre individual. En una societat totalitària els hàbits i les normes poden arribar a convertir en una obligació “moral” l’assassinat, però l’home sempre té la última paraula per a seguir o no seguir aquesta nova “moralitat” amoral. Hannah no va acceptar la culpabilitat col·lectiva, ja que “on tots són culpables, ningú és culpable”. Les decisions les varen prendre determinats autors i els que han de respondre sobre les seves decisions són les persones concretes que les van prendre. Eichmann no sentia responsabilitat pels seus actes, no tenia mala consciència, això no vol dir que no fos culpable.





diumenge, 11 d’abril del 2010

Amartya Sen

Amartya Kumar Sen (Índia- 1933) és un economista i professor universitari àmpliament reconegut pel seu treball en temes de fam, teories del desenvolupament humà, l’economia del benestar i els mecanismes subjacents a la probresa. Rebé el Premi Nobel d’Economia l’any 1988 pel seu treball en el camp de l'economia del benestar. i actualment és professor d’economia i filosofia a Harvard.


En front de teories ètiques i polítiques que reivindiquen una societat ideal, com la “comunitat ideal de parla” d’Habermas i la “posició original” de J. Rawls, Sen defensa una idea de justícia que estigui construida en un món real. La societat ideal no existeix, admet, però sí que podem trobar-se solucions per a combatre les injustícies. En el seu últim llibre La idea de la justícia analitza aquesta idea. Els filòsofs s'han equiviocat en el tractament de la justícia per apropar-se a l’assoliment d’una societat justa a través d’institucions justes. Entre ells, en el segle XX ha destacat John Rawls amb la seva teoria de la justícia com equitat. Amarthia Sen, tracta d’invertir aquesta perspectiva detectant la injustíca que es dóna en cada un dels humans. L’eliminació de la injustícia, manifesta, com a principi de justícia. És contra la injustícia i no en nom de la societat ideal justa que es podem apropar-nos a una major equitat en el món.

L’aportació revolucionària de Sen al desenvolupament dels indicadors econòmics i socials és el concepte de “capacitat”. Un govern ha d'esser jutjat en funció de les capacitats concretes dels seus ciutadans no només en base a la seva economia o estadístiques farcides amb percentatges de població escolaritzada, malnutrició, de salut... Per exemple, als EUA els ciutadans tenen el dret constitucional a votar. Per a Sen això no significa res, es pregunta si es reuneixen totes les condicions perquè els ciutadans puguin exercir la seva "capacitat" de vot. Aquestes condicions poden ser de molts tipus variat, des de l'accés a l’educació fins a que els ciutadans tinguin mitjans de transport per accedir a les urnes. Només quan aquestes barreres han estat superades es pot dir que el ciutadà pot exercir la seva elecció personal. L’autor estableix un lligam entre la justícia i el que anomena “capacitat”. “Aquesta noció permet tenir en compte el fet que un infant mal alimentat, encara que vagi a l’escola, tindrà menys capacitat per aprendre que un infant ben alimentat. Els dos tenen accés als mateixos serveis educatius però no disposen de la mateixa capacitat”. Ara bé, “si doneu les mateixes possibilitats d’accés a la medicina a homes i dones, aquestes viuran més anys degut a factors biològics”. No seria just, però, deduir que cal donar a les dones un accés inferior als homes a la medicina.

Sen explica el següent: “si veig una persona maltractada, em preguntaré sobre les raons de l’agressor, i si decideixo que aquestes raons no són acceptables, cal passar a l’etapa superior i compartir el diagnòstic, intentar convèncer als altres de manera que la injustícia sigui reconeguda per tots. Per això es tant important la educació”. En el cas dels que pensen que no cal educar a les dones, Sen diu que “la superioritat d’un argument es manifesta per la seva capacitat d’imposar-se a un altre durant una discussió oberta en la qual cadascun dels participants disposa d’informació, i si algú rebutja aquest intercanvi d’arguments degut als seus prejudicis (com els homes educats en una societat sexista) no pot contribuir al raonament públic. La informació és essencial en el debat públic per determinar el que és just i el que és injust”.

Una conclusió d’aquest economista és que “no sé que és un món just, sé que podem fer el nostre món més just”. Concreta el tema dient que “avui dia hi ha nombroses injustícies evidents: les fams, la persistència de malalties en estats pobres quan es disposa de medicaments, l’analfabetisme, la tortura practicada en estats que són pilars de l’establishment mundial. Si s’arreglen aquests problemes, el món no serà perfectament just, però ho serà bastant més”.

Per acabar, podeu fer comentaris a partir d’una entrevista i un article d’opinió recentment publicats a El País.

Entrevista a Amartya Sen
article d'opinió